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Moneda Extranjera

Nostrum

En el nuevo Plan General de Contabilidad se considera moneda extranjera a aquella que es diferente a la moneda funcional. Moneda funcional es la del entorno principal en que opera la empresa. Evidentemente en el caso de España esta moneda es el euro.

El Plan recoge la normativa de contabilización en la norma 11 del Plan General de Contabilidad y en la norma 13 del Plan de Pymes.

La información sobre las operaciones en moneda extranjera se debe reseñar en la nota 11 de la memoria normal y en la nota 4 de la memoria abreviada y de la memoria del plan de pymes.

Sumario

1. Transacciones en moneda extranjera

1.1. Valoración inicial

1.2. Valoración posterior

1.2.1. Partidas monetarias

1.2.2. Partidas no monetarias

2. Conversión de las cuentas anuales a la moneda de presentación


1. Transacciones en moneda extranjera

Una transacción en moneda extranjera es aquélla cuyo importe se denomina o exige su liquidación en una moneda distinta de la funcional.

La moneda funcional es la moneda del entorno económico principal en el que opera la empresa. Se presumirá, salvo prueba en contrario, que la moneda funcional de las empresas domiciliadas en España es el euro.

Se ha de distinguir entre partidas monetarias y partidas no monetarias.


1.1 Valoración inicial

Toda transacción en moneda extranjera se convertirá a moneda funcional, mediante la aplicación al importe en moneda extranjera, del tipo de cambio de contado, es decir, del tipo de cambio utilizado en las transacciones con entrega inmediata, entre ambas monedas, en la fecha de la transacción, entendida como aquella en la que se cumplan los requisitos para su reconocimiento.

Se podrá utilizar un tipo de cambio medio de un período (como máximo mensual) para todas las transacciones de ese periodo siempre que no haya variaciones significativas durante el mismo.


1.2 Valoración posterior

Para la valoración posterior se ha de distinguir entre partidas monetarias y no monetarias.


1.2.1 Partidas monetarias

Al cierre del ejercicio se valorarán aplicando el tipo de cambio de cierre, entendido como el tipo de cambio medio de contado, existente en esa fecha.

Las diferencias de cambio, tanto positivas como negativas, que se originen en este proceso, así como las que se produzcan al liquidar dichos elementos patrimoniales, se reconocerán en la cuenta de pérdidas y ganancias del ejercicio en el que surjan.


1.2.2 Partidas no monetarias

Para las partidas no monetarias se distinguen dos situaciones:

Partidas no monetarias valoradas a coste histórico

Estas se valorarán al tipo de cambio de la fecha de la transacción.

Si el activo se amortiza las dotaciones de amortización se calcularán sobre el importe en la moneda funcional aplicando el tipo de cambio de la fecha de registro inicial.

Esta valoración no puede exceder del importe recuperable en ese momento.

Estas normas solo varían en caso de empresas situadas en países con altas tasas de inflación. Se considera que existen altas tasas de inflación cuando la misma se aproxime o supere en tres años el 100%

Partidas no monetarias valoradas a valor razonable

Se valorarán aplicando el tipo de cambio de la fecha de determinación del valor razonable.


2. Conversión de las cuentas anuales a la moneda de presentación

La moneda de presentación es la moneda en que se formulan las cuentas anuales, es decir, el euro.

Excepcionalmente, cuando la moneda o monedas funcionales de una empresa española sean distintas del euro, la conversión de sus cuentas anuales a la moneda de presentación se realizará aplicando los criterios establecidos sobre "Conversión de estados financieros en moneda funcional distinta de la moneda de presentación" en las Normas para la Formulación de las Cuentas Anuales Consolidadas, que desarrollan el Código de Comercio.

Las diferencias de conversión se registrarán directamente en el patrimonio neto.

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